Antes de reutilizar una bolsa abierta, vale la pena revisar qué guardaste y cómo.

Probá este pequeño hábito

  1. Leé la composición y la fecha o lote del envase.
  2. Comprobá que la bolsa no haya estado expuesta a inundaciones o productos químicos.
  3. Consultá al fabricante si hay olor anormal, contaminación o dudas sobre su conservación.

Conocer la mezcla es cuidar la base.— Pajarita