Antes de reutilizar una bolsa abierta, vale la pena revisar qué guardaste y cómo.
Probá este pequeño hábito
- Leé la composición y la fecha o lote del envase.
- Comprobá que la bolsa no haya estado expuesta a inundaciones o productos químicos.
- Consultá al fabricante si hay olor anormal, contaminación o dudas sobre su conservación.
Conocer la mezcla es cuidar la base.— Pajarita
