El agua que queda debajo de una planta ornamental merece la misma atención que la que ponés arriba.
Probá este pequeño hábito
- Revisá el plato después del riego.
- Retirá el excedente que no corresponda al sistema de riego de esa planta.
- Limpiá el plato y comprobá que no haya raíces o residuos tapando las salidas.
Un gesto pequeño, menos descuidos.— Pajarita
