Un lugar de trabajo prolijo facilita detectar problemas y cuidar el equipamiento.
Probá este pequeño hábito
- Retirá tierra y restos vegetales de herramientas y superficies.
- Para la limpieza, seguí el procedimiento y los productos adecuados a cada material.
- Guardá los elementos secos y separados de los insumos líquidos.
Un buen hábito que casi no se ve.— Pajarita
