Los datos son útiles cuando podés compararlos de manera consistente.

Probá este pequeño hábito

  1. Anotá la unidad, el instrumento y la fecha de cada lectura.
  2. Registrá la calibración y el mantenimiento según el manual.
  3. Si aparece un valor inesperado, comprobá primero el estado del equipo y el procedimiento.

La confianza empieza por el método.— Pajarita