El agua que queda debajo de una planta ornamental merece la misma atención que la que ponés arriba.

Probá este pequeño hábito

  1. Revisá el plato después del riego.
  2. Retirá el excedente que no corresponda al sistema de riego de esa planta.
  3. Limpiá el plato y comprobá que no haya raíces o residuos tapando las salidas.

Un gesto pequeño, menos descuidos.— Pajarita