Cuando una planta de interior cambia de aspecto, es tentador agregar algo enseguida. Frenar también puede ser una buena decisión.

Probá este pequeño hábito

  1. Revisá riego, drenaje, exposición y cambios recientes.
  2. Anotá cuándo empezó el problema y qué productos usaste.
  3. Consultá antes de sumar un nutriente o repetir una aplicación.

Primero entendemos, después elegimos.— Pajarita